Método de Trabajo

Cuestión de organizarse

Tan simple y complicado como eso. Algo de lo que ya hablamos al principio de esta conversación.

Si coincidimos geográficamente, una combinación de reuniones presenciales y virtuales.

Si no es así, si no estamos en la misma ciudad, hoy en día no implica ningún tipo de inconveniente. Lo online puede ser tan productivo como lo presencial. Utilizaremos los múltiples medios que Internet nos ofrece.

Para cada ocasión, lo que resulte más conveniente: mails, chat, teléfono, Skype o Hangouts, wiki’s para el desarrollo de proyectos en conjunto, etc.

Es fundamental para el buen funcionamiento del proceso, establecer una agenda de encuentros (sean éstos presenciales o virtuales) con la suficiente antelación y atenernos a dicha planificación. En ese sentido soy exigente aunque por supuesto me muevo con un rango de flexibilidad considerable. Los plannings se hacen para, habitualmente, modificarlos, pero intento que ello no suceda. No solo por mí, sino por ti, es una cuestión de orden vital. Además, nadie (o al menos yo) se puede permitir no optimizar al máximo los tiempos, no solo los de trabajo. Yo soy de la opinión que si bloqueo un día laboral para cuestiones de ocio, lo hago porque sé y soy consciente que puedo hacerlo, y lo mismo a la inversa. Y preparo mi agenda con mucha antelación y con la suficiente amplitud para que nadie desperdicie tiempo que puede ser utilizado en otras cosas.

Como anécdota, siempre recuerdo una frase de quien fuera uno de mis jefes, allá por los principios de los ‘80. Director de Cuentas de una multinacional de publicidad, cuando yo era un Ejecutivo de 20 años. Regresando de una reunión con un cliente que nos llevó mucho más tiempo del necesario, me dijo: “Peter, éste trabajo es el mejor del mundo. Solo tiene un problema: no somos dueños de nuestra agenda”. Ese mismo día me propuse que eso no me iba a suceder y con los años (y mucha práctica) lo he logrado. Sigo siendo alguien que da un servicio, pero la dinámica ha cambiado y yo he cambiado. El cliente ya no impone sus horarios y, en muchos otros aspectos, ya tampoco siempre tiene la razón, excepto, claro, cuando la tiene.

Insisto, la flexibilidad es importante por ambas partes involucradas en un proyecto, pero debe ser, como mínimo, la excepción y no la regla a seguir.

Por supuesto y que esto quede bien claro: mi disponibilidad es total para cualquier tipo de consulta a través del medio que sea. Suelo estar siempre online y si por alguna razón no lo estoy (por ejemplo, siempre apago el teléfono en las reuniones) me pondré en contacto a la brevedad posible.

Tema honorarios

Ello dependerá de cada caso en particular.

Las combinaciones posibles de proyecto son básicamente tres:

  • Módulos independientes (la contratación de Marketing Personal, Profesional o Empresarial).
  • Módulos de Marketing Personal y Profesional.
  • Los tres módulos en conjunto.

La estructura estará basada en un número de horas mensuales distribuidas por semana en base a los temas que se estén trabajando en ese momento. No todas las partes de los diferentes procesos son iguales ni requieren la misma frecuencia.

Otra alternativa es que, en base a la envergadura y dedicación al proyecto, se establezca un fee llave en mano.

Sí es importante para ambas partes tener prevista una continuidad, por lo que el acuerdo será por un mínimo de cuatro meses, siendo éste renovable siempre por períodos de otros cuatro. En caso de no renovarse por cualquiera de las dos partes, el aviso previo deberá ser, como mínimo, de tres semanas antes de cumplirse el último período de cuatro meses.

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