Profesional

El dilema laboral que un Plan de Marketing puede resolver

Puede que trabajes en relación de dependencia, no importa el cargo ni el nivel de responsabilidad.

O seas autónomo.

O freelance.

O no estés trabajando, que tal como está el patio, también es probable.

Y eres feliz y estás satisfecho.

O no.

Y los caminos a seguir, si eres una persona con iniciativa y motivaciones, sabes que son más de uno. Y las dudas acerca de cuál es el adecuado, son todavía más.

¿Te inclinas por probar uno después de mucho análisis?

¿Varios en paralelo, adecuándote a cada situación e imprevisto que pueda surgir?

¿Por dónde empezar?

Pero, vamos a ver. Quizá lo que en realidad deseas no es generar más ingresos sino tener más tiempo disponible para retomar esas clases de piano que abandonaste a los 18 años al entrar en la facultad o, de una vez por todas, ingresar a la carrera de Filosofía y Letras que no te permitieron tus padres porque a ver de qué va a vivir el niño, y hoy eres un buen gerente de área pero ya tienes 40 añazos y ya va siendo hora.

El lograr reconocer que nos motiva profesionalmente, si es que esa motivación realmente existe, al margen del imprescindible sustento económico, que en éste tipo de planteos se transforma en una variable más, importantísima, pero variable al fin. Aceptar quizá el hartazgo y enfrentarse a él. O darte cuenta que tal hartazgo no es tal, es pura desidia, que necesitas un toque de motivación y de pronto llegas a la conclusión que estás donde deseas estar.

Y decidir, en total sinergia y acorde al Plan de Marketing Personal/Vital que realizaremos que, por ejemplo, no quieres trabajar más en relación de dependencia y lo tuyo (lo sospechas) es ser autónomo. Quizá hayas leído que se puede ser blogger y vivir de ello y la idea de dedicarte a escribir sobre algo que te apasiona te está rondando la cabeza hace tiempo. O que basta de ir a una oficina a diario de lunes a viernes y que lo que te atrae inexorablemente es el home-working, pero sabes (o intuyes) que serías incapaz de ello.

En realidad, lo que quieres es trabajar para vivir y no a la inversa. O quizá te planteas un movimiento contrario: tu objetivo es ganar más dinero en lo que ya te desempeñas. Y llegar a presidente de la multinacional en que, a veces, sientes que te estás haciendo viejo, inexorablemente, en edad y espíritu.

Las alternativas de lo que te puede estar sucediendo en éste preciso instante solo las conoces tú. Y pueden ser innumerables. O solo una. Pueden ser racionales, o puramente emocionales. Y no sabes por donde comenzar el análisis. Te prometes a ti mismo, a diario, hoy mismo, lápiz y un papel y que vas a poner por escrito absolutamente todo, pero no hay forma. O no tienes tiempo, o el cansancio te puede, o el solo hecho de pensar en ello te genera ansiedad. Quizá, simplemente, aquello tan manido de los escritores, lo del pánico a la hoja en blanco. Y no es para menos. Pero la cabeza no para de rumiar, ya que al estómago no le queda fuerzas para hacerlo.

Esto, y lo sabes, requiere de mucho valor. Al pensarlo, imaginas el llevarlo a cabo y sabes que hoy mejor no, me dedico a ver House of Cards, que comenzó la última temporada.

Conozco y se de lo que hablo. Me ha sucedido a mí y a la mayoría de las personas que conozco y trato tanto profesional como socialmente.

Tengo una buena noticia para ti: el Marketing aquí también está presente y hace de las suyas.

Análisis, pros y cons racionales y emocionales, la bendita Zona de Confort con la que ya te estarás entendiendo gracias a los ejercicios de Posicionamiento Vital durante el proceso de Marketing Personal ya realizados. Honestidad contigo mismo y con tienes te rodean. Ser realista sin dejar de lado que todo (o casi todo) es posible, aunque parezca una locura. Planificar por la base y no comenzar por el tejado. Saber cuándo ejecutar cada movimiento porque previamente lo has planificado y sabes que tienes que evitar esa imperiosa necesidad de patear el tablero que más de una vez te atrapa. Hacer frente a los imponderables de manera satisfactoria, ya que todo y a la vez nada depende enteramente y al 100% de ti.

Y sin una orientación, sin preguntas y cuestionamientos que te incomoden, sin que te motiven a pensar en una dirección concreta, llegar a conclusiones, luego defenderlas o darte cuenta que eran erróneas, sin esas tareas para el hogar que tendrás que hacer en solitario, de manera introspectiva, tratando de salir de callejones sin salida que resultaron que sí la tenían, sin todo eso, es muy difícil lograrlo.

Y ahí es donde el Marketing Profesional y yo podemos hacer mucho para ayudarte